España: De democracia plena a democracia defectuosa
En su informe de 2021, The Economist degradó a España de "democracia plena" a "democracia defectuosa", un hecho relevante al ser la primera vez en 15 años. Este índice evalúa cinco categorías fundamentales para medir la salud democrática de un país.
Indicadores evaluados
- Proceso electoral y pluralismo: España mantiene una puntuación sólida (9,58), confirmando elecciones libres y justas.
- Libertades civiles: Puntuación aceptable, aunque con ciertos retrocesos post-pandemia.
- Funcionamiento del gobierno: El punto más crítico (7,14), reflejando deficiencias estructurales graves.
- Participación y cultura política: Refleja una menor implicación ciudadana y una fe debilitada en las instituciones.
El problema principal: El sistema institucional
El análisis sostiene que el mayor obstáculo para la calidad democrática española es la falta de separación real de poderes. El Ejecutivo domina excesivamente al Legislativo, y los mecanismos de control son, en el mejor de los casos, deficientes:
"El gran problema que tiene nuestro sistema político es precisamente el exceso de poder que tienen nuestros gobernantes sobre los ciudadanos debido a que no existen adecuados pesos y contrapesos."
Conclusiones
El informe señala que la corrupción y la desconfianza ciudadana son síntomas de unas instituciones donde los partidos instrumentalizan el poder en su propio beneficio. La falta de presión externa y una sociedad civil percibida como "anestesiada" impiden las reformas necesarias, ya que el poder político actual no tiene incentivos naturales para limitar sus propias facultades.