El fracaso fiscal de Pedro Sánchez
Introducción al descontento fiscal
Durante los últimos ocho años de gobierno de Pedro Sánchez, en coalición con partidos situados a la izquierda del PSOE como Podemos y Sumar, se ha promovido un modelo de Estado con un papel preponderante en la sociedad. La premisa fundamental de esta ideología es el refuerzo de los servicios públicos a cambio de una mayor presión fiscal, especialmente sobre las rentas más altas.
Datos del Instituto de Estudios Fiscales
Sin embargo, los resultados prácticos de esta gestión no han generado una mayor adhesión ciudadana hacia la intervención estatal. Según un reciente documento de trabajo del Instituto de Estudios Fiscales (dependiente del Ministerio de Hacienda):
- El 21% de la población muestra poco o ningún acuerdo con la idea de que la Hacienda Pública desempeñe una función necesaria.
- El 24% de los españoles (uno de cada cuatro) está de acuerdo con la afirmación de que si no se pagara ningún impuesto, todos viviríamos mejor.
"En el año 2025, el 21% de la población estaba poco o nada de acuerdo con la afirmación de que la hacienda pública desempeña una función necesaria para la sociedad."
Evolución histórica del rechazo a los impuestos
La tendencia de desconfianza hacia la carga tributaria ha experimentado un crecimiento constante desde la llegada de Pedro Sánchez al poder en el año 2018:
- En 2018, solo el 15% de los españoles pensaba que estaríamos mejor sin impuestos.
- Tras una ligera bajada en 2019 (8%), la cifra escaló progresivamente hasta alcanzar el 24% en 2025.
Paralelamente, el porcentaje de ciudadanos que considera que Hacienda es necesaria ha caído hasta el 79%, marcando el mínimo histórico de la serie estadística iniciada en 1997.
Análisis coste-beneficio de los ciudadanos
Este aumento en el desencanto fiscal no implica necesariamente que todos los afectados sean liberales libertarios. Refleja más bien una evaluación práctica por parte de la ciudadanía:
- Coste fiscal elevado: La recaudación se encuentra en máximos históricos.
- Deterioro de servicios: Se percibe una bajada en la calidad prestacional, destacando largas listas de espera sanitarias, infraestructuras deficientes y una grave crisis de acceso a la vivienda.
En conclusión, el análisis demuestra que la ineficiencia en la gestión de los recursos públicos bajo el actual gobierno está provocando un rechazo generalizado hacia los impuestos superior al de cualquier corriente doctrinal.