La delirante propuesta de la izquierda francesa sobre la deuda
La crisis de la deuda en Francia
Francia se encuentra en una situación fiscal muy delicada, con tipos de interés de su deuda pública a 10 años que ya superan el 4%, situándose por encima de los de España. Con una deuda pública superior al 115% del PIB y un déficit constante por encima del 5%, la clase política debería buscar soluciones lógicas para cuadrar las cuentas.
La propuesta de Jean-Luc Mélenchon
Ante este panorama, la extrema izquierda francesa, liderada por Jean-Luc Mélenchon, ha propuesto una solución tan sorprendente como peligrosa: quemar la deuda pública que se encuentra en manos del banco central. Según su razonamiento, dado que el estado es en parte propietario de la institución, la deuda con uno mismo no cuenta y puede ser destruida.
"Il suffit d'y aller, de les prendre et de les foutre au feu. Il n'y en a plus." - Jean-Luc Mélenchon
Los errores fundamentales del planteamiento
Esta teoría económica cojea por varios motivos clave:
- El Banco Central no es el Estado: Aunque este sea accionista, la condonación de la deuda generaría un agujero patrimonial que socializaría las pérdidas entre todos los demás socios de la eurozona.
- El dilema de los activos y pasivos: Cuando un banco central compra deuda, lo hace creando moneda (nuevo pasivo en circulación). Si eliminas el activo (la deuda) pero mantienes la moneda, el resultado inevitable es la pérdida de valor del dinero.
Consecuencias económicas
La medida no es inocua ni mágica. En la práctica, equivaldría a un impuesto oculto y masivo en forma de inflación para todos los ciudadanos de la eurozona que utilicen el euro, empobreciéndolos para beneficiar exclusivamente al Estado francés.