Value Investing e Inteligencia Artificial: ¿Son compatibles?
¿Es el Value Investing vigente ante la IA?
La entrevista explora cómo la filosofía del Value Investing se adapta a la revolución tecnológica actual. Gonzalo Recarte, director general de Cobas y fundador de Value School, argumenta que el núcleo de la inversión no cambia: comprar activos por debajo de su valor intrínseco mediante un análisis profundo y sensato, independientemente de la herramienta utilizada.
La IA como herramienta versus objeto de inversión
• Productividad técnica: La gestora utiliza la inteligencia artificial para procesar datos, ordenar información y optimizar procesos internos, permitiendo apalancamiento operativo sin aumentar el personal.
• Ventaja competitiva vs. experiencia: Aunque la IA es excelente para screening básico, el seniority y el trabajo cualitativo —como visitar tiendas, observar dinámicas humanas y hablar con el management— siguen siendo la verdadera ventaja competitiva que la IA no puede replicar aún.
• Foso defensivo (Moat): La IA es más efectiva analizando el pasado o datos públicos; sin embargo, al invertir donde otros no miran, el gestor utiliza su conocimiento tácito para evaluar riesgos y oportunidades que el mercado cortoplacista ignora.
Perspectiva sobre la tecnología y el mercado
• Ciclos históricos: Las burbujas tecnológicas actuales recuerdan a la época de la inversión masiva en fibra de las telecos. Recarte sugiere enfocar la inversión en quién se beneficia de la tecnología más que en ser un early adopter de la tecnología per se.
• Prudencia y simplificación: Ante la complejidad de activos como Nvidia o SpaceX, se prefiere aplicar la enseñanza de "hacerse la vida fácil", invirtiendo en negocios comprensibles y con retornos predecibles.
"Si te está mintiendo o no, eso te lo da la experiencia de haber tenido 150 reuniones. Algo no huele bien aquí. Eso no lo va a hacer la IA."
El impacto económico y el empleo
• La IA se perfila como una herramienta transformacional que podría desalinear y empoderar al individuo para convertirse en empresario, en lugar de ser un simple engranaje del sistema productivo tradicional.