Kilimanjaro y la computación cuántica: usos y retos
Qué es la computación cuántica
Víctor Canivell y Marta Astarellas explican cómo los ordenadores cuánticos codifican información en qubits, frente a los bits convencionales, y aprovechan fenómenos como la superposición y la interferencia. La mecánica cuántica describe el mundo atómico mediante probabilidades; además, medir un sistema puede modificar su estado. Los qubits son delicados y pueden sufrir errores, y los ordenadores superconductores requieren temperaturas muy bajas.
Kilimanjaro y su tecnología
Marta Astarellas presenta Kilimanjaro como una empresa de computación cuántica full stack, que desarrolla hardware, software y sistemas operativos. Fundada en 2019, trabaja con qubits superconductores de tipo fluxonio y explica que su enfoque analógico no es el de los ordenadores cuánticos universales basados en puertas lógicas.
Víctor Canivell describe una de sus vías: configurar el chip para que su dinámica cuántica evolucione hacia una solución, un método relacionado con el quantum annealing. Entre sus áreas de trabajo están la optimización y la simulación de moléculas y materiales. La computación cuántica no sustituye al ordenador convencional: se plantea como una tecnología para ciertos problemas.
«El gran problema es que los sistemas cuánticos, o sea, los qubits, que son elementos que funcionan según la cuántica, son hipersensibles.» — Víctor Canivell
Aplicaciones, inteligencia artificial y ventaja cuántica
Los invitados hablan de la posible aplicación de sistemas cuánticos al entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y de su relación con el consumo de energía y recursos. Señalan que hay investigación en reservorios cuánticos y aprendizaje supervisado, pero que todavía no existe un equivalente cuántico demostrado de los modelos actuales.
También precisan que la ventaja cuántica —resolver un problema útil mejor que con computación convencional— aún no se ha alcanzado para problemas de gran relevancia práctica. Consideran que la simulación de materiales podría ser una de las primeras áreas con impacto; la optimización requeriría más escalado. Hablan de la importancia de preparar algoritmos y capacidades, sin presentar como hecho una ventaja futura.
Productos, clientes y escalado de Kilimanjaro
Kilimanjaro vende ordenadores cuánticos, principalmente a centros de supercomputación y de investigación, y ofrece consultoría algorítmica a empresas. Los interlocutores explican que los clientes pueden adquirir máquinas para investigación y transferencia tecnológica, y que Kilimanjaro trabaja con compañías para identificar casos de uso, modelarlos y probar algoritmos mediante simulaciones.
La empresa detalla los retos de fabricar chips, mantener la calidad de los qubits al aumentar su número y avanzar hacia procesos industriales más estandarizados. También habla de sus planes de ampliar mercados y orientar sus máquinas a centros de datos y otras infraestructuras.
Trayectorias y liderazgo
Marta Astarellas relata su recorrido desde la química teórica y la simulación computacional de moléculas relacionadas con el desarrollo de fármacos hasta la computación cuántica. Víctor Canivell cuenta su formación en física teórica y su trayectoria empresarial antes de incorporarse como fundador y CEO de Kilimanjaro. Explica el posterior relevo en la dirección, que pasó a Marta por su conocimiento científico y tecnológico.